jueves, 8 de mayo de 2014
INFERNIS
He comenzado con mi colección de carteles de películas hondureñas inexistentes, al estilo de James Verdesoto, con nombres grandilocuentes pero con personas de carne y hueso, algunas comunes y otras, raros animales silvestres. Comienzo con Edgar Flores de "Sin Nombre", con la película Infernis como mi homenaje personal al arte de hacer carteles y mi fascinación por ellos, manía de la imagen que me costó malas películas, engaños colosales y estafas de celuloide, porque a quién no le ha pasado, que con una tapadera de disco y un pensado afiche no terminó saboreando la derrota amarga de una mediocre cinta o un mal disco.
Un bajista en Buenos Aires.
En mi vieja casa de la Linton, cerca del barrio Buenos Aires, el bajista Carlos Umaña, uno de los grandes músicos nacionales, nos muestra su destreza y técnica en este instrumento en el que han brillado grandes criollos como el recordado músico de jazz Gustavo Herrera.
miércoles, 7 de mayo de 2014
La gallina dijo eureka y no volvió a salir.
Como dice Arturo Sosa, no podés considerarte fotógrafo mientras no hayas estado agazapado, con las piernas tensas, sudando gotas gordas, respirando quedito, esperando confundirte con las demás cosas emplumadas a tu alrededor, para que haga un debut súbito e instantáneo, la señora gallina. Si estabas enfocado, si no cuadraste bien, si no mediste la luz, no habrá maíz dulce ni pedazo de semita pelona que alcance para obligarla a salir.
Creo que pasé el examen raspando, con mucha suerte y benevolencia de la amiga emplumada que a estas horas y días, seguramente ya fue parte del menú de algún restaurante de comida rápida.
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