martes, 31 de diciembre de 2013



Esa semana llegaba un tal cubano a cantar con +Karla Lara, la sesión de fotos la hice en las oficinas de Terco, el cubano era insufrible se contaba cada chiste malo y acosaba todo lo que tuviera faldas y se moviera. Cuando fue el ensayo general antes del concierto tuvo un encontronazo con Gerardo Martínez, los anticuerpos en el aire eran tales que uno podía verlos moverse.

Al final todo fue un churro de Silvio más aburrido que la muerte y que la definición misma.